El objetivo principal de las políticas de apoyo a la industria y a la empresa es facilitar un entorno competitivo que impulse el crecimiento de la actividad empresarial, fomente la cohesión social y consolide el estado del bienestar. En este sentido, el Gobierno, conjuntamente con otros agentes económicos y sociales, ha impulsado el Pacto Nacional para la Industria, para planificar el desarrollo industrial de Cataluña a largo plazo y para reforzar el papel de la industria catalana y prepararla para afrontar los grandes retos económicos, tecnológicos y ambientales de los próximos años. ACCIÓ es uno de los principales organismos encargados de la ejecución de esta estrategia.
Pacto Nacional para la Industria 2026-2030
El Pacto se articula alrededor de tres ejes estratégicos, alineados con las recomendaciones europeas: productividad; descarbonización y sostenibilidad; resiliencia. El Pacto combina actuaciones transversales para todo el tejido industrial con medidas específicas para sectores y tecnologías de alto valor estratégico.
El enfoque horizontal se estructura en 11 ejes agrupados en cinco ámbitos:
- Sostenibilidad y energía (energía y descarbonización; circularidad).
- Ocupación de calidad (formación y acreditación; orientación profesional; condiciones de trabajo).
- Innovación y competitividad (innovación; dimensión empresarial y financiación; autonomía productiva e internacionalización).
- Infraestructuras y suelo industrial (suelo industrial; infraestructuras).
- Marco institucional y social.
El Pacto Nacional para la Industria 2026-2030 incluye 190 actuaciones, de las cuales 155 son de carácter horizontal y 35 de carácter sectorial. El presupuesto inicial previsto es de 4.463 millones de euros para el periodo 2026-2030. Los agentes firmantes y el Gobierno expresan el compromiso de trabajar conjuntamente para que la dotación global del Pacto llegue, como mínimo, a los 5.000 millones de euros, en función de la evolución presupuestaria de los próximos ejercicios.
El Pacto Nacional para la Industria 2026-2030 reafirma la tradición catalana de concertación entre administración, agentes sociales y empresariales, y consolida una estrategia de país orientada a reforzar la competitividad, la sostenibilidad y la cohesión social.
Con este acuerdo, Cataluña hace un paso adelante para garantizar una industria más fuerte, innovadora y resiliente, capaz de generar prosperidad compartida y afrontar con garantías los retos globales de las próximas décadas.
Esta actuación da continuidad a los Pactos de 2017 y de 2022 y reafirma el compromiso de la Generalitat de Catalunya por una política industrial basada en la concertación.